Impuestos en Paraguay
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Paraguay aparece una y otra vez en las conversaciones entre expatriados por una razón muy simple: la factura fiscal es pequeña y las reglas son comparativamente fáciles de seguir. No hay impuesto al patrimonio, no hay impuesto a la herencia y, en la práctica, la mayor parte de la renta extranjera nunca se grava aquí. Esta es una guía en lenguaje claro sobre cómo funcionan los impuestos en Paraguay y el sistema tributario territorial en 2026. Es información general, no asesoría fiscal personalizada, verificada contra DNIT, Dirección Nacional de Ingresos Tributarios el 2026-09-05.
El sistema territorial, en una línea
Paraguay grava la renta según dónde se genera, no según dónde vives. El dinero que ganas dentro de Paraguay es imponible en Paraguay. El dinero que ganas fuera del país (un salario del exterior, dividendos, ingresos por el alquiler de una propiedad en otro país) por lo general queda fuera de la red tributaria paraguaya.
Esa es toda la idea detrás de un sistema territorial, y es la razón por la que quien genera ingresos independientes de su ubicación puede volverse residente, pasar parte del año aquí y aun así deber poco o nada a nivel local. Compáralo con los sistemas de renta mundial de Estados Unidos, buena parte de Europa y otros lugares, donde tu renta global te sigue a todas partes.
Los impuestos que importan
El impuesto a la renta personal (IRP) no es una tasa plana única: es una escala progresiva que se aplica a dos categorías distintas de renta.
| Impuesto | Tasa | Se aplica a |
|---|---|---|
| IRP: renta por servicios personales | 8%, 9% o 10%, según el tramo | Salarios, honorarios y renta profesional de fuente paraguaya, por encima de un umbral anual no imponible |
| IRP: rentas y ganancias del capital | 8% plano | Renta de inversión y ganancias de capital de fuente paraguaya |
| Utilidades de empresas (IRE) | 10% | Utilidades de la empresa generadas en Paraguay |
| IVA | 10% (5% reducido) | La mayoría de bienes y servicios |
Fuente: DNIT, IRP, verificado 2026-09-05. Los tramos exactos de renta para las tasas del 8/9/10% y el umbral anual no imponible vigente los fija la reglamentación de la DNIT y pueden cambiar; confirma las cifras actuales con un contador paraguayo antes de basarte en ellas para una declaración específica.
El impuesto a las empresas (IRE) se sitúa en un 10% plano sobre las utilidades locales, una de las tasas empresariales más bajas de la región. Si manejas una empresa paraguaya, esa es la tasa sobre las utilidades que genera en Paraguay.
El IVA es del 10% en la mayoría de las compras, con una banda reducida del 5% en algunos productos esenciales como alimentos básicos, medicamentos o el alquiler. Va incorporado en los precios, así que rara vez piensas en él en el día a día.
Lo que Paraguay no grava
Los vacíos importan tanto como las tasas:
- Sin impuesto al patrimonio. Tu patrimonio neto no se grava.
- Sin impuesto a la herencia ni a la sucesión. Los bienes se transmiten sin un impuesto por fallecimiento.
- Sin impuesto sobre la mayor parte de la renta extranjera. Gracias a la regla territorial.
- Sin impuesto sobre las ganancias cripto de fuente extranjera. Compradas y vendidas en plataformas con base fuera de Paraguay, siguen la misma regla territorial que el resto de tu renta extranjera.
- Sin impuesto sobre las ganancias bursátiles de fuente extranjera. Misma lógica: una cuenta de inversión o un bróker con base fuera de Paraguay queda fuera de la red tributaria paraguaya.
- Impuesto inmobiliario bajo. El impuesto municipal anual sobre inmuebles (impuesto inmobiliario) es una pequeña fracción de un por ciento del valor fiscal.

Domicilio, residencia fiscal y los "120 días" de los que se habla
Esta es la parte que la mayoría de las guías simplifican de más, así que vale la pena ser precisos.
Los "120 días" son sobre el domicilio, no automáticamente sobre la residencia fiscal. Según la Ley 125/1991 (art. 152), se presume que el domicilio de una persona está donde reside habitualmente, y la residencia habitual se presume cuando ha permanecido allí más de 120 días en un año. Esa es una regla de domicilio, un dato más entre varios, no un interruptor único que te convierte en residente fiscal paraguayo el día en que superas los 120 días.
Obtener un Certificado de Residencia Fiscal es un proceso separado y documentado. La DNIT lo emite a pedido, con base en evidencia: tu documento de identidad, un RUC (número de identificación tributaria) si eres contribuyente, prueba de domicilio (facturas de servicios, un contrato de alquiler) y, cuando corresponde, tu registro migratorio del ejercicio fiscal. Consulta la Resolución General N° 65/2020 para ver las reglas vigentes que aplica la DNIT.
Tener un RUC no te convierte por sí solo en residente fiscal. El RUC es un registro tributario administrativo que te permite facturar, declarar y operar formalmente; muchos residentes nuevos se registran para tener uno, pero registrarse no es lo mismo que convertirse en residente fiscal certificado.
En la práctica, la residencia fiscal en Paraguay se apoya en una combinación simple: un RUC en regla y declaraciones al día, no en la cifra de 120 días por sí sola.
Lo más importante, sin embargo, no es eso. Paraguay firmó muy pocos convenios de doble imposición con otros países: si tu país de origen te sigue considerando su residente fiscal, casi nunca existe un tratado que resuelva ese conflicto a tu favor. Evitar cualquier conflicto de residencia fiscal con tu país de origen, cortando de verdad los criterios que todavía te atan a él (declaraciones, domicilio, centro de intereses), pesa entonces mucho más que la cantidad de días pasados en Paraguay.
La secuencia práctica sigue siendo simple: primero asegurá tu estatus de residencia legal, después conseguí tu cédula, y por último resolvé tu inscripción fiscal (RUC). Nuestra guía paso a paso de la residencia cubre la primera parte, y el detalle del costo de la residencia cubre lo que salen los trámites.
Una advertencia breve y honesta
Dos cosas hacen tropezar a la gente. Primero, "territorial" no significa "invisible": si mantienes obligaciones fiscales en otro país (la tributación basada en la ciudadanía en Estados Unidos, o un país de origen que sigue considerándote residente), esas no desaparecen porque Paraguay sea ligero. Segundo, las reglas tienen matices, y el tratamiento de los dividendos extranjeros o de una empresa extranjera que controlas puede volverse técnico.
Aquí es donde un contador local (contador) se gana sus honorarios. Antes de tomar decisiones basándote en una tasa nominal baja, haz que revisen los detalles para tu situación. El sistema territorial es de verdad una de las cartas más fuertes de Paraguay, y se juega mejor con la asesoría adecuada.
Para tener el panorama completo sobre cómo volverse residente en primer lugar, empieza por la guía de residencia en Paraguay.